10 formas de prevenir problemas de conducta antes de que empiecen

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Prevención y tratamiento
Consejos para educar a nuestros hijos y prevenir problemas de conducta
10 formas de prevenir problemas de conducta antes de que empiecen

Educar a nuestros hijos para prevenir problemas de conducta requiere esfuerzo. Se trata de invertir tiempo para crear un entorno familiar cohesionado, que facilite el desarrollo saludable de los más pequeños.

1. Construye una relación sana

Si los niños se sienten queridos y respetados, es más probable que sigan las normas establecidas.

Para ello, es importante darles atención positiva, jugando con ellos y creando vínculos. Cuanto más fuerte sea vuestra relación, más motivados se sentirán para seguir las normas (o expectativas de conducta).

De lo contrario, si no tienes una relación sana con tus hijos/as, se sentirán menos motivados para comportarse según las normas o expectativas establecidas. Sería equiparable a la forma en que los adultos se sienten cuando trabajan para un jefe que les motiva, les respeta y acuerda las expectativas (o que se espera de él) en su desarrollo personal y profesional.

2. Ten normas claras

Los niños no pueden seguir las normas (expectativas)  si no tienen claro qué es lo que se espera de ellos. Escribe una lista con las normas de casa y ponlas en un lugar visible.

En situaciones nuevas, explica cuáles son las reglas. Por ejemplo, di: “hay que hablar en voz baja en las bibliotecas”, o “en el hospital caminamos tranquilamente por los pasillos”.

3. Explícales las consecuencias de antemano

Una vez hayas comentado las normas (expectativas), explícales qué sucederá si no las siguen (consecuencias lógicas). Es menos probable que los niños desafíen dichas normas y prueben los límites si saben cómo responderás. Por ejemplo, “si en el restaurante no estás sentado en tu silla, tendremos que irnos pronto”.

4. Facilítales una rutina y un horario

Crea un horario para tus hijos/as que indique cuándo tienen que hacer los deberes, cuándo tienen que completar las tareas de casa y cuándo tienen tiempo libre. Si se les acostumbra a una rutina, son más propensos a responder de forma positiva.

5. Elogia su buen comportamiento

Elogia sus esfuerzos y aquellos comportamientos que quieres que tus hijos/as repitan.

Cuando recojan sus cosas, señálaselo; cuando recoja los platos de la mesa después de comer, dile que aprecias el gesto.

6. Haz equipo con otros cuidadores

Aunque las reglas no siempre son las mismas en todos los sitios, es conveniente que las indicaciones entre cuidadores sean coherentes. Trabaja en conjunto con tu pareja, canguro, y profesores para decidir las estrategias de disciplina y de comportamiento que deban emprenderse.

7. Explica los sentimientos

Cuando los niños tienen mayor entendimiento de los sentimientos y, por lo tanto, mayor regulación emocional, pueden controlar mejor su comportamiento. Enséñales y dales herramientas para gestionar el enfado y lidiar con otras emociones incómodas, como el miedo, la tristeza, la frustración o la decepción.

8. Enséñales a controlar sus impulsos

Cuando los niños controlan sus impulsos, son menos propensos a reaccionar de forma agresiva o desafiante. Enséñales cómo controlar la impulsividad con juegos y otras estrategias.

9. Crea un sistema de recompensa

Identifica los comportamientos que quieres reforzar, como hacer las tareas de casa, y establece un sistema de premios que motiven a tus hijos/as a adherirse a dicha conducta. Los niños pequeños suelen responder bien a las hojas de pegatinas, y los niños mayores a la economía de fichas (una técnica psicológica de modificación conductual basada en promover y reforzar determinadas conductas). Esto les motivará a seguir las reglas y aprender nuevas habilidades.

10.  Planea por adelantado

Sé proactivo en la prevención de problemas de conducta planeando las estrategias de antemano. Identifica los problemas potenciales antes de que empiecen.

Por ejemplo, si sabes que tu hijo/a es propenso a pelearse con su hermano/a sobre quién juega primero a un videojuego, establece un sistema claro. Diles que pueden hacer turnos y que si alguien protesta o se pelea pierde su turno. Cuando vas un paso por delante, puedes evitar muchas situaciones conflictivas.

 


Referencia:

10 Ways to Prevent Behavior Problems Before They Start.