Enseñar habilidades sociales a los alumnos con trastornos de conducta

Éstas ayudan a los alumnos en su desarrollo personal
Enseñar habilidades sociales a los alumnos con trastornos de conducta

Las habilidades sociales ayudan a los alumnos a gestionar con éxito el entorno del aula, a disponer de entornos saludables y seguros ya construir un marco de relaciones y amistades que les ayuden a desarrollar las estrategias necesarias que les ayuden en su desarrollo personal.

Por ejemplo, el aprendizaje y adquisición de las habilidades interpersonales fundamentales, tales como estructurar un discurso, observar atentamente y la escucha activa, pueden dar a la persona (niño y / o adolescentes) un bagaje interesante y valioso para su vida personal , académica y profesional.

Los trastornos de conducta tienen un impacto destacado en el desarrollo normativo de las habilidades del adolescente y joven. Para desarrollar habilidades sociales fundamentales estos jóvenes requieren la intervención de un profesional con conocimiento experimentado en el análisis y función de la conducta que implique activamente a los jóvenes y adolescentes hacia el cambio y les ofrezca de forma regular un feedback positivo y constructivo.

Práctica de intervención en habilidades sociales

Los niños y jóvenes con trastorno del espectro autista (TEA) muestran en general incapacidad para comprender y dar respuesta a situaciones sociales simples y complejas. Del mismo modo, los jóvenes con trastornos conductuales y de regulación de la conducta a menudo adoptan comportamientos disruptivos y inadecuados. Con el fin de modificar y reeducar el impacto de estos trastornos en diferentes ámbitos (social, familia, académico), los analistas y expertos en conducta, han desarrollado enfoques de prácticas que se sostienen en la identificación de conductas sociales alteradas y la modificación mediante las técnicas adecuadas. Estas técnicas incluyen la enseñanza / aprendizaje, modelado (video modeling y video prompting) y práctica de las habilidades sociales; mientras se ofrecen estrategias basadas en el refuerzo positivo, en el feedback basado en el rendimiento, en el fomento de conductas socialmente equivalentes y conductas alternativas adecuadas.

Un estudio publicado en Springer Science + Business Media realizado por varios investigadores expertos en conducta mostró muy buenos resultados derivados de las técnicas siguientes:

  1. Detente y piensa
  2. Adecuación e inadecuación
  3. Reflexión sobre las decisiones
  4. Toma de decisiones y de conciencia
  5. Generalización de las conductas válidas

Enseñar métodos de auto-corrección a los estudiantes es muy beneficioso; esto implica por parte de los educadores una buena identificación de las habilidades sociales que carecen los jóvenes.

Una vez identificados los jóvenes y sus necesidades, los educadores disponen de un abanico de recursos tales como: juegos de rol como estrategia para desarrollar sus habilidades sociales. Mientras observan los juegos de rol de otros estudiantes interactuando con sus compañeros y maestros; los estudiantes con falta de habilidades sociales incrementan las posibilidades de aprender los matices destacados de la socialización. Con el fin de crear una atmósfera cómoda, y que todos los estudiantes se sientan implicados, es necesario que los educadores lideren debates, hagan reuniones de clase y establecen acuerdos, pactos y expectativas de buena conducta. A través de estas dinámicas, los estudiantes con trastornos de conducta crean vínculos y sentido de pertenencia al grupo; es así, como se sienten más vinculados y participan activamente y sienten que forman parte del grupo (conciencia de pertenencia).

Otras medidas flexibles de intervención pueden acabar alentando al alumno a escribir un diario y ofreciéndole acceso a manchas por instrucciones que le ayuden a desarrollar habilidades sociales. Escribir un diario ayuda a los estudiantes a plasmar y estructurar sus pensamientos y experiencias. La elaboración de un diario es aplicable a cualquier situación de la vida cotidiana más allá de la clase; también para expresar emociones, pensamientos, ideas ... ayuda siempre a la construcción de las ideas y del pensamiento.

Los vídeos interactivos o los audios pueden ser una herramienta valiosa para mejorar las habilidades sociales de un alumno. Muchos investigadores han estudiado la eficiencia del modelado por vídeo con resultados muy favorables. Un tipo de modelado por vídeo, el vídeo prompting, requiere que el estudiante observe un modelo, haciendo las tareas secuenciadas y que las observe en orden y una a una; entre tarea y tarea observada imita el modelo y hace la misma acción. El auto-modelado, por otra parte, requiere que el alumno actúe como modelo y luego vea el vídeo de sí mismo llevando a cabo la tarea de manera correcta. Esta técnica ha mostrado beneficios en la capacidad de los jóvenes en acciones de comportamiento, tales como iniciar una conversación, validar las respuestas y acompañar corporalmente de forma adecuada.

 


Referencia:

Teaching Social Skills to Students with Behavioral Disorders.